
Que gran laberinto mi cabeza, a veces pienso que la Asperger soy yo y no mi hijo. No entiendo muchas de las cosas y reacciones de la gente, me esfuerzo, de verdad, pero no lo entiendo. Me considero una persona fiel a sus amigos, que quiere a su familia ante todo, luchadora, intento tirar adelante a mis hijos con mi pareja, intento realizar algún proyecto de vida poniendo todo lo que sé en la sartén, pero a veces parece ser no es suficiente, o me sobrepaso, o pido lo imperdible.. de verdad, me gustaría ser de otra manera. No sería yo, es cierto, pero quizás gustaría un poco más, me importarían las cosas un poco menos y sería algo más feliz.
Me gustaría pedirles a los reyes magos sobre todo salud, y lo segundo, cosa que necesito cómo el agua, es el poder de entender a los demás, y que sea innato en mi la actitud necesaria para que no me afecten las cosas, para comprenderlas y aprender de ellas.
El otro día Guille me pregunto ya en su camita: "mami, cuántos años te quedan... veinte?".. yo le dije "hombre, espero que alguno más"... luego me dijo "setenta?"... a lo que le respondí "uy, no, no tantos"... y me miró, con esos enorme ojos llenos de pestañas, y de repente se pusieron vidriosos, y empezó a llorar... y me dijo entre sollozos "aunque no estés algún día, yo me acordaré de ti todos los días de mi vida"...y eso me llenó, se acordaría de mi todos los días de su vida... se acordaría de mi... eso si es amor!!
bona nit
Que bonito Llapis !! tienes mucha suerte de tener unos hijos tan maravillosos !! No cambies, eres una persona fantástica y te mereces ser feliz. Deseo que los Reyes Magos te traigan todo lo que pidas y sobre todo salud y fuerzas para seguir adelante. Un beso
ResponderSuprimir¡Qué afortunada eres Llapis! ¿lo sabes no?
ResponderSuprimirOs deseo mucha salud y todo lo mejor en este 2012, y sobre todo, que los Reyes Magos hayan hecho los deberes y te traigan mucha felicidad encontrando todo aquello que quieres.
Quizá no haya que entenderlo todo y a todos, y más bien haya que darse cuenta y aceptar que no somos iguales, que pensamos y obramos de forma diferente, que deben existir las diferencias, aunque aparentemente para nosotros no sean buenas o a veces nos saquen de quicio. Debemos aceptarlo, de la misma forma que tenemos que aceptar que no podemos exigir a los demás que se comporten de la misma forma y que hayan cultivado en el mismo grado los mismos valores que nosotros. Yo creo que es mejor no exigir a los demás lo mismo que nos exigimos a nosotros mismos, no esperar que te den lo mismo que les das tu, no esperar nada. Son lo que son y son como son. Con sus virtudes y sus defectos. Como nosotros mismos. Tu única elección es la de aceptarlos así o no. Nada más. No puedes cambiarlos. Solo puede cambiar tu forma de verlo y aceptarlo. Mientras no lo aceptes, todo te seguirá afectando en lo más profundo, y además, cuanto mayor es el vínculo, mayor es el dolor.
Quizá se trate de cambiar algo en uno mismo, aprender a comprender que las grandes cosas no podrían existir si su propia ausencia no se diese.
Por eso mismo valoras y disfrutas tanto del amor verdadero que te dan tus hijos, porque conoces lo que es no amar, las falsedades y la incomprensión de otros.
Un abrazo fuerte para ti y para toda la gente que te quiere.
He entrado por casualidad en tu blog y la verdad es que me gusta, seguro que me vuelvo a pasar por aquí.
ResponderSuprimirUn abrazo,
Rato Raro
Gracias Marga..
ResponderSuprimirMeri, merci, cuanta razón tienes!!!
Rato, gracias!! espero verte por aquí!!!
Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!
ResponderSuprimirGracias David!! bienvenido!!
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